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martes, 7 de abril de 2009

SALUD: La oruga procesionaria.




El cambio climático (entre otras muchas cosas que estamos provocando) desde hace unos años produce un aumento de la población de procesionarias pasando de ser una peste del bosque a una amenaza sanitaria incluso en las zonas urbanas.

Es un insecto mediterráneo que arrasa con los pinos, produce reacciones alérgicas en humanos y animales y se está expandiendo a gran velocidad hacia el norte de Europa.

Recibe éste nombre por que el modo de dirigirse de un lugar a otro es en procesión una tras otra (ahora en Semana Santa pues como que va con las tradiciones).
En España la especie mas conocida es la Thaumatopea pytocampa que forma sus nidos en las ramas de los pinos en forma de grandes capullos blancos.

En verano la mariposa pone los huevos en las hojas (agujas) de los pinos y mas o menos al mes las larvas salen, comienzan a alimentarse y construir sus nidos que son temporales ya que durante su vida se mudan de “casa” 5 veces y la “casa definitiva” solo la construyen al llegar el invierno. Le gustan las ramas mas altas del pino y en un pino pueden llegar a habitar hasta 300 orugas.


Soportan temperaturas mínimas de hasta menos 12 ºC. También puede ocurrir que se entierren debajo de la tierra cuando las temperaturas sean muy calurosas permaneciendo durante años en estado de crisálida.
Cuando el clima se mantine con temperaturas superiores a 10º las orugas empiezan a salir del nido bajando por el tronco para trasladarse en formación de procesión.
La transformación de las mariposas tiene lugar en julio y agosto. Son nocturnas y viven escasamente 24 horas para aparearse y seguir con el ciclo.

Efectos del tóxico sobre el perro


Cuando un perro ve la hilera en movimiento su curiosidad le hace acercarse para oler, chupar las orugas o los nidos caídos o colgados. Sea cual sea la forma de acercamiento tanto las orugas como los nidos tienen unos pelos urticantes que se clavan en la piel como un arpón y liberan un tóxico provocando en él la reacción alérgica: inflamación labios, lengua y cabeza, babeo, dolor, excitación, temblores musculares y hasta la muerte del perro.

Si el perro toca la oruga con su lengua en esa zona se produce una necrosis que si no se trata inmediatamente ocasiona la caída de esa parte de la lengua. Hay peligro de muerte por asfixia si el veneno a llegado a la laringe porque se produce una inflamación y no permite el paso del aire a no ser que se realice una traqueotomía.

Que podemos hacer?

-Evitar que en primavera y con clima superior a 15º los perros paseen por zonas de pinares. Lavar con agua templada exagerademente la boca interior y exteriormente ya que el calor destruye el tóxico y acudir inmediatamente al veterinario.

-En invierno si observamos nidos, con cuidado podemos quitarlos y quemarlos o avisar al ayuntamiento para que se encargue de retirarlos.




Foto: Carbonero común, se come las orugas de procesionaria.

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